domingo, 30 de agosto de 2009

Viaje Pirineos (2ª jornada): Pirineo Navarro - Selva de Irati (II) y Pirineo francés



Amanecía en el Valle de Aezcoa, Irati. Solo muuuucho después nos fuimos a desayunar a un pequeño merendero, en el mismo área de acampada.

(Aviso: este post me ha salido extraordinariamente largo, así que...¡vosotros mismos! aún así no he incluído ni la tercera parte del material que traje de este día, y es que soy un poco "exagerao"...)


En las mesas apareció nuestra primera sorpresa, un acompañante, aunque no se acercó demasiado tiempo (era un poco tímido). Se dice que es el paseriforme más abundante de Europa, el pinzón vulgar (Fringilla coelebs).


Me pasó como con el acentor común en Aïguestortes, que lo tenía tan cerca y se movía tan rápido, que casi no lo pude pillar. Las fotos se las hice cuando ya se había alejado.

Al rato nos fuimos hacia Francia... paisajes bonitos y pintorescos.



Atravesamos montañas, bosques y pueblos antes de llegar a Roncesvalles


¡Perdón por los reflejos!Estas fotos están tomadas desde el coche y se ven los reflejos del parabrisas.


Más allá de Roncesvalles u Orreaga, que forma parte del Camino de Santiago proveniente de Francia, seguimos hasta un collado que tenía el llamado mirador de Ibañeta, es un sitio ideal para ver aves en migración; allí hay una caseta, el Centro de migración de aves Roncesvalles- Orreaga llevada por los de la Asociación Gurelur, que se encargan de hacer conteos y llevar los datos de las aves que pasan por allí, sobre todo rapaces, y también hay una ermita, la llamada ermita de San Salvador:



Aquí estaba el Centro de Migración de Aves, donde estos apacibles viejecitos tomaban el sol mientras leían el periódico ¡qué paz se respiraba aquí!.


Por aquí estuvimos intentando observar rapaces, pero se conoce que eran malas fechas o mal día, porque no vimos ná de ná.


El insecto que hay encima de la milenrama es un Urophora hembra (atención al ovopositor)... y a la derecha una milenrama (Achillea millefolium), ya sola, sin el bicharraco inmundo bichito.



Y aquí empezamos la bajada por una carretera infernal de curvas y de pendiente, que se atrevían a subir muchos ciclistas, con un paisaje alucinante a ambos lados: un hayedo casi ininterrumpido, que forma parte de la Selva de Irati.

El Bosque o Selva de Irati es un bosque repartido entre el norte de Navarra (España) y el país vasco francés. Se trata de la mayor masa forestal de Navarra y uno de los mayores y mejor conservados bosques de haya y abeto de toda Europa, con zonas nunca explotadas y que conservan el bosque primitivo, estando solo éstas protegidas como Reserva Natural o Reserva Integral (¡por alguna pasamos, ya veréis!).




¡Qué rabia qué se vean tanto los reflejos! Era una carretera con unos paisajes im-presionantes...


A mí me alucinaban estas vistas, estos verdes increíbles, intensos, en espacios enormes, interminables...


Y llegamos a Valcarlos, (foto anterior a la derecha), donde nos zampamos además del café de rigor, un croissant increíble ¡que sabía a mantequilla de verdad! Muy recomendable...
Y poco más allá llegamos a Francia.


Aquí ya vemos las limitaciones de velocidad, un poco distintas de las españolas. En la foto de al lado, un galimatías, una mezcla de nombres en francés y vasco, a veces el francés "vascalizado" y el vasco "francelizado". Y es que por aquí cada sitio tiene su equivalente en francés y vasco, aparte del castellano, claro, que no aparecía.

Al poco, llegamos a un pueblecito llamado "San Juan- pie- de- puerto" (de montaña, se entiende), en francés queda mucho mejor, Saint-Jean-pied-du-port. Donibane Garazi, en vasco. Es un precioso y fortificado pueblecillo medieval, que forma parte del camino de Santiago francés. Aquí unas imágenes, vais a ver qué bonito es:



Vistas a un lado y al otro sobre el río Nive, con el puente románico en la primera:



Estas últimas, hechas desde el puente románico.

Después de andar un poco, se entra por una puerta u otra a la zona medieval,


Ah, si veis una especie de fantasmas en las fotos no llaméis a esedelatele, es que estoy protegiendo la intimidad de unas personas... (las he emborronado un poco, jeje).

Por una callejuela que se dirige subiendo hacia la ciudadela fortificada, repleta a ambos lados de tiendecillas, comercios y casas con solera, seguimos hacia lo más alto del pueblo... ¡qué rincones!




Como véis, ya a la subida se podían ver escenarios muy bonitos.



Esta ciudadela parecía un lugar apropiado para rodar películas bélicas o, si eres un niño, para corretear y jugar a los soldados o a la guerra...(aunque soy antibelicista, daban ganas).


Y para que veáis que aquí había mucha vida, os enseño varias plantas: los helechos Asplenium trichomanes, Asplenium scolopendrium -antes Phyllitis scolopendrium-, y Cymbalaria muralis, una delicada planta adaptada a vivir en los muros.

Y más plantas, una Hipericácea o Gutífera, Hypericum androsaemum:


Un haya (Fagus sylvatica), y la cáscara de su fruto, el hayuco:

Esto de aquí arriba son hortensias (Hydrangea macrophylla), para quien no lo sepa. Resulta que esta planta, que viene de Japón, necesita mucha agua (de ahí su nombre en latín), y un agua y una tierra más bien ácidas. Tiene unas aparatosas cabezuelas florales que van del rosa fuerte al azul intenso. Los jardineros juegan con la acidez del suelo y los abonos para así conseguir el tono deseado. Así, el pH deberá ser ácido para los azules, y las flores serán rosas con pHs alcalinos (como con el carbonato sódico, la cal).




Como véis, aquí Heidi estaría en su salsa... ¡todo verde! (yo no sé si había visto alguna vez un verde tan...verde) ¡Superverde!



Más paisajes bonitos y... ¡oh, surprise gorda! En una curva del camino nos esperaba esta bonita rapaz, ¡un halcón abejero (Pernis apivorus)! Yo nunca había visto uno posado, fue una suerte que además nos dejara hacer unas fotines... aunque el fondo no es muy bueno me encantó tener esta oportunidad.



Aquí vais a ver un recodo del camino y un diente de león:



Un detalle de la fronde de un helecho (lo que vulgarmente se llama hoja) y de sus pínnulas (lo que vulgarmente se llaman hojitas) a la izquierda, a la derecha Blechnum spicant:



Un bichito muy simpático, parecía que estaba de puntillas, posiblemente Attelabus nittens o similar ... hasta que no se demuestre lo contrario. Al lado, la flor de una zarzamora, zarza, selva... Rubus sp.


Nuevos fantasmas por el camino... (sí, ya sé que no soy el rey del Photoshop, pero es lo que hay).

Aquí una vaca nos amenazaba desde un prado lejano, y si no... ¡mirad la foto de al lado! ¿qué no os da miedo? Madre mía, si no paraba de mugir, yopamí que quería mordernos...si llegamos a estar a tiro, no sé yo si estaría aquí contándolo.



Un burrito tímido...daba un poco de lástima, daba la impresión de haber sido apaleado, y más estampas bucólicas...


Aquí un tojo (Ulex sp., integrante típico de setos en las landas atlánticas), y una compuesta (Senecio ¿adonifolius?). El bichejo que se está alimentando de ella parece un sírfido, quizá Sphaerophoria sp.

Todavía eran las 17:26 y fijaos si habíamos visto cosas...




De vuelta a Navarra, más paisajes carreteriles bucólico-pastoriles...


Esto era una curva de la carretera donde estaban esas hayas, tan chulas. Desde el interior del hayedo no se aprecia la sombra que hay en el interior, es un bosque muy umbroso.


También vi ese bicho gordo y feote (almas sensibles, absténganse de pinchar para agrandar la foto). Creo qué es un Ephippiger ephippiger (grillo de matorral, chicharra).


Esta foto grande es del interior del hayedo, que me encanta.

Seguimos (volvíamos por el mismo camino), y pasamos otra vez por Roncesvalles, dejando atrás bonitos pueblos como Burguete, Garralda...



Fijaos: si picáis en la última foto a la izquierda, al fondo de esos robles que flanquean la carretera estaba el pueblo de Garralda, con su iglesia puntiaguda.

...y así llegamos a Orbaitzeta, y a la antigua Real Fábrica de Armas de Orbaitzeta. Echad un vistazo aquí y aquí, por ejemplo, que tiene su interés e historia. Y seguimos nuestro camino...


Foto: José A. Perales, Fábrica de Armas de Orbaitzeta.


Estas fotos, si no estoy mal informado, están realizadas en el collado de Azpegui (1.050m) —tiene un cromlech y un dolmen —. No sé si se puede apreciar el dolmen, yo sólo veo el cromlech (y no, no es la pareja).


Dos fotos con ligeras variaciones de luz, pero es que allí variaba muy rápido. Efectivamente, si alguien lo estaba pensando, esos puntos blancos son vacas.

Más allá se abría un impresionante paisaje de cumbres, para despedir el día (aguantad un poco más, si podéis):



Unas vistas al vacío (no recuerdo como se llamaban estos montes), y en esto estábamos, obnubilados por la belleza del lugar, cuando de repente se levantaron un grupo de unos 15 a 20 milanos negros, que como no se veían porque estaban en la sombra, no han salido bien en las fotos del grupo, que era espectacular. Pero bueno, aquí os pongo alguno suelto (gracias a mi zoom).





Con las últimas luces, se despidieron esas últimas vaquiñas y el caballo correspondiente, que no nos dejaba irnos a acostar... y los hayedos nos decían adiós con sus verdes más bonitos, para desearnos suerte en próximas jornadas...

Sé que han sido demasiadas muchas fotos, al/a la que haya llegado al final le invitaré a unas cañas. ¡Hasta la próxima!

P.D.: Muchismas gracias a los que me han ayudado a poner nombre a algunas plantas y animales: El Naturalista (http://www.naturalista12.blogspot.com/) y Fcº Javier Barbadillo (http://enelultimorincon.blogspot.com/).

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